A las 20:00 del martes, Beltrán I de Vicea abordó en el aeropuerto Gabriel Maçuânn de Montebrânco, el avión que lo llevaría de vuelta a su nación. El emperador había pasado dos días en Guedvar, donde se alojó en el Royal Suite de Santa Marta, se entrevistó con la ministra de orden y con el rey, que aprovechó de agasajarlo con una cena en su honor en el palacio del trébol. Además, Beltrán visitaría Miraflores, donde se relajaría en el Lake Sporting Club, premiaría al ganador del torneo de golf que el Senado organizó en honor a su coronación, y luego se iría a Montebrânco, donde el rector de la Universidad Social le entregaría el título de Doctor Honoris Causa en reconocimiento a su labor como mediador en el conflicto de La Roca. Todo esto, a pocos días de ser coronado.
Si bien la presencia del emperador en Guedvar no tuvo resultados palpables, puesto que no se firmaron tratados, ni acuerdos comerciales, ni se definió un trabajo conjunto en ninguna materia, según el analista internacional Rafael Ortamois, Guedvar le ha dado a la comunidad internacional una muestra de seriedad, recibiendo al nuevo emperador de Vicea.
-“Hay que pensar que Guedvar es una nación que recién está haciéndose notar en el escenario internacional, es una nación desconocida, que nunca tuvo contacto alguno con sus pares. Y por otro lado, hay que pensar que Beltrán I es un personaje de prestigio, que lidera una nación de prestigio y que hace pocos días tuvo la atención de todo el mundo micronacional en su coronación. Entonces, que Beltrán escoja a Guedvar como la primera nación donde realizará una visita de Estado, es un guiño que no puede desconocerse”.
En la opinión de Ortamois, Vicea es a LINCE, de alguna forma, lo que Santa Marta es a Guedvar. Es cierto que no se puede hablar de una “capital” en una organización intermicronacional, pero LINCE no sólo tiene su sede en Vicea sino que además, su secretario general es viceano y es justamente Vicea, la nación más activa dentro de la organización.
-“Para nadie es un secreto que la intención de la Ministra de orden es hacer que Guedvar ingrese en LINCE antes de terminar su periodo, y fotografiarse junto a Beltrán de Vicea en el palacio ministerial es un gesto inequívoco de interés, en ese sentido. Finalmente todos sabemos que el almuerzo privado de la ministra y el emperador en el palacio, tuvo como tema central el ingreso de Guedvar en la organización. Además, el regalo que Beltrán le llevó al rey fue nada más y nada menos que una edición de lujo del reglamento de LINCE, exactamente igual al que tiene su secretario general, y eso definitivamente no tiene dobles interpretaciones”.
De todas formas, las declaraciones de los protagonistas de la visita han sido cautas y no se han referido en lo más mínimo a LINCE. El Príncipe de Santa Marta, al recibirlo en el aeropuerto, señaló que “su presencia esta mañana, es el más claro ejemplo de la buena voluntad que une a nuestras dos naciones en un lazo de amistad fraterno, que sellamos hoy, para mañana y siempre”. Mientras que el rey, en el brindis de la cena en palacio, destacó las aptitudes del emperador y dijo que “podrá volver mañana a su nación, con la convicción de que ha dejado a un pueblo amigo”.
Beltrán por su parte, se mostró muy amable con la ministra y el rey, saludaba a la gente en todas sus actividades y sonreía para las fotos. Los agentes de seguridad que lo seguían para todas partes, no le permitieron a la prensa acercarse al emperador. De hecho lo único que Beltrán diría en su visita serían tres líneas de discurso al despedirse en el aeropuerto.
Luís Emilio Echaurren, el golfista que ganó el torneo Beltrán de Vicea, almorzó con el emperador en Miraflores. Fue una de las pocas personas que tuvo contacto directo con el monarca en sus dos días de visita. –“Es un tipo muy agradable”- fue lo único que nos dijo.
miércoles, 13 de enero de 2010
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